lunes, 22 de marzo de 2010

Krakow

Llevo tanto sin escribir porque la verdad es que me hecho ya a la rutina y la vida diaria no tiene tanto interés. Novedad: me he pasado de Zubr a Zubrowka o por lo menos las últimas dos noches porque he estado unos días con interesantes dolores de tripa provocados por los gases de algo que estaba creciendo dentro de mí.. así que adiós cerveza, bienvenida vodka.

Este finde pasado he estado en Cracovia en un viaje organizado por el grupo 2Wroclaw, que se dedican a hacer este tipo de cosas. Aunque el viaje empezaba el viernes voy a empezar contando el jueves. Por la noche se hizo La Hippie banana party en la planta 14. Una fiesta en condiciones. Petadísimo de gente a reventar y con una decoración súper currada. Decir que estaba bebiendo cerveza no es novedad, la novedad es los chupitos de lo que llamamos aquí "Latvian Shit" una botella que compramos en Estonia que sabe horrible, y después de cargar con ella todo el camino desde Riga, resulta que la venden en el supermercado de debajo de la residencia. En fin, mi estado al final de la fiesta era dudoso así que me fui a dormir. Me desperté al día siguiente (8 de la mañana) gracias a Denis porque sino jamas me hubiera despertado. Resulta que durante la noche había saltado la alarma de incendios y cuando eso ocurre el estruendo es insoportable: "UWAGA UWAGA don´t use the elevator... niiiiinoooo niiiinoooo.."
Yo no me enteré de nada.. pero de nada. Corriendo me di una ducha e hice la maleta, increíble que no me dejara las bragas ni los calcetines porque tarde 2 minutos en hacerla. Después de dormir unas cuatro horas en el autobús, llegamos a "Tilkye Factory" una fábrica de cerveza.. nada interesante de verdad. Como cualquier fábrica de cerveza del resto del mundo. Llegamos a Cracovia a eso de las 19:00.

Nos instalamos en el "Cinema Hostel" que se llama así porque en cada habitación tiene un póster de una película.. 1o por habitación. La verdad que aunque suena cutroncio el hostal estaba bien, céntrico y las zonas comunes en condiciones. Ese día al final no hicimos mucho, salimos a ver un rato la ciudad y dar una vuelta. Estuvimos tomando algo en un bar cerca de Rynek (la plaza más grande que he visto en mi vida). Al día siguiente nos levantamos como pudimos a las 7:00 de la mañana y fuimos a Auschwitz.. todavía tengo la sensación en el estómago desde ese día. Por mucho que te digan o que incluso estés allí es que no te lo crees, no puedes llegar ni a imaginarte lo, es demasiado. Birkenau es inmensamente grande.. Teníamos una guía que nos iba explicando según íbamos entrando en los barracones. Tienen una sala solo con zapatos y cabello. Otra sala con cosas de los bebes y niños, que por cierto los seleccionaban nada más llegar. No creo que vuelva jamas en mi vida.


Por la tarde estuvimos dando vueltas por Cracovia. El tiempo era estupendo así que tuvimos mucha suerte. Por la noche fuimos a tomar algo al barrio judío. Decidimos eso porque es un poco más alternativa.

El domingo por la mañana me levanté a las 8 de la mañana, sin motivo ninguno porque hasta las 11 no teníamos que irnos, pero creo que mi cuerpo se ha acostumbrado a dormir 5 horas como mucho así que me di una ducha de media hora, aprovechando que no había casi nadie por el hostel, me tomé un té y me fui a dar la última vuelta por la zona del castillo y por la rivera del río. A la vuelta terminé de recoger y nos montamos en el autobús. Media hora hasta "Wielicza", la mayor mina de sal de Polonia. La visita duró dos horas y vimos un 2% de la mina. Es increíble de interesante. Primero bajamos andando como 145 metros. El aire súper seco. La mina está abierta desde el siglo XIII y contiene un montón de esculturas hechas de sal, todo lo que hay en su interior está hecho en piedra de sal. Hay incluso una capilla enorme construida en el interior con relieves de la última cena. Para mí lo mejor de todo el viaje. Después de la mina de sal fuimos a comer a un restaurante, a uno de verdad. Creo que desde Vilnius no había vuelto a comer comida normal. Y a partir de ahí de vuelta a Wroclaw.


Próxima parada: Berlín del 26 al 28 de Marzo.

sábado, 6 de marzo de 2010

In the middle of Snowhere

Volví de Vilnius el miércoles, pero es que no he tenido tiempo para escribir.. Jenny-Vanh ha vuelto y no tengo privacidad nunca más, y siempre hay alguien en mi habitación o en mi piso. El viaje a Vilnius se resume en mucho frío y gente rara. Cogimos el tren a las 12 la noche y llegamos a Vilnius a las 5 de la tarde del día siguiente, es decir una burrada de horas. La mayor parte de ellas durmiendo por supuesto, los asientos del tren me parecen ya hasta cómodos. Fuimos 6 y volvimos 5. Un americano que venía con nosotros, se perdió en Vilnius y creemos que ha vuelto. La persona más extraña que he conocido, se tiró todo el viaje comiendo patatas cocidas (frías.. aagh), y no llevaba ropa para cambiarse en 4 días. Aparte de Daniel, en el tren teníamos un loco bebiendo cerveza todo el trayecto y hablando hacia nosotros, yo es que no le entendía nada de lo que decía. Luego descubrí que no es que esté loco sino que era lituano.

El caso es que llegamos a Vilnius y casi no vimos nada porque estuvimos buscando un hostal durante tres horas ese día. Al final nos instalamos en OLD TOWN HOSTEL, que en verdad era un apartamento, porque teníamos cocina y estaba como en la calle. El hostel de puta madre y no pagamos casi nada, eran como 8 euros al día y cuando fuimos a pagar nos cobraron un día de menos porque se confundieron asi que guay. Ana y Katerina tenían Couch surfing con un chico belga super super majo. Decidimos explorar la noche lituana, estuvimos en un sitio (Café París) donde ponían una mezcla de música electrónica con algo más.. no se solo nos tomamos un par de cervezas. La putada de Lituania es que no puedes fumar en ningún sitio. Así que te tienes que salir a la calle y al final es una mierda. Al día siguiente estuvimos dando una vuelta por la ciudad, pero vamos ya digo que no es nada especial, creo que después de estar en Budapest nada me va a parecer especial. No puedo contar mucho de la ciudad porque la verdad no me ha gustado, no tiene mucho para ver y la gente no te anima nada. Era imposible fumarte un cigarro sin que viniera alguien a pedirte o bien dinero o bien cigarrillos o lo que fuera. Y un monton de gente borracha, pero mal, por todas partes y a todas horas, super deprimente.

Al final decidimos ir el penúltimo día a Riga, capital de Letonia. 4 horas ida y 4 horas de vuelta en el mismo día. Riga es otra cosa (más caro) pero por lo menos parece una ciudad y la gente es más normal. Creo que voy a dejar de viajar al norte, hace demasiado frío. Por ahora viajes programados: Krakow, Oslo, Zagreb. Por este orden.

Por cierto mi cumpleaños genial. Me han regalado una entrada para ir a ver Alicia.. :P