sábado, 6 de marzo de 2010

In the middle of Snowhere

Volví de Vilnius el miércoles, pero es que no he tenido tiempo para escribir.. Jenny-Vanh ha vuelto y no tengo privacidad nunca más, y siempre hay alguien en mi habitación o en mi piso. El viaje a Vilnius se resume en mucho frío y gente rara. Cogimos el tren a las 12 la noche y llegamos a Vilnius a las 5 de la tarde del día siguiente, es decir una burrada de horas. La mayor parte de ellas durmiendo por supuesto, los asientos del tren me parecen ya hasta cómodos. Fuimos 6 y volvimos 5. Un americano que venía con nosotros, se perdió en Vilnius y creemos que ha vuelto. La persona más extraña que he conocido, se tiró todo el viaje comiendo patatas cocidas (frías.. aagh), y no llevaba ropa para cambiarse en 4 días. Aparte de Daniel, en el tren teníamos un loco bebiendo cerveza todo el trayecto y hablando hacia nosotros, yo es que no le entendía nada de lo que decía. Luego descubrí que no es que esté loco sino que era lituano.

El caso es que llegamos a Vilnius y casi no vimos nada porque estuvimos buscando un hostal durante tres horas ese día. Al final nos instalamos en OLD TOWN HOSTEL, que en verdad era un apartamento, porque teníamos cocina y estaba como en la calle. El hostel de puta madre y no pagamos casi nada, eran como 8 euros al día y cuando fuimos a pagar nos cobraron un día de menos porque se confundieron asi que guay. Ana y Katerina tenían Couch surfing con un chico belga super super majo. Decidimos explorar la noche lituana, estuvimos en un sitio (Café París) donde ponían una mezcla de música electrónica con algo más.. no se solo nos tomamos un par de cervezas. La putada de Lituania es que no puedes fumar en ningún sitio. Así que te tienes que salir a la calle y al final es una mierda. Al día siguiente estuvimos dando una vuelta por la ciudad, pero vamos ya digo que no es nada especial, creo que después de estar en Budapest nada me va a parecer especial. No puedo contar mucho de la ciudad porque la verdad no me ha gustado, no tiene mucho para ver y la gente no te anima nada. Era imposible fumarte un cigarro sin que viniera alguien a pedirte o bien dinero o bien cigarrillos o lo que fuera. Y un monton de gente borracha, pero mal, por todas partes y a todas horas, super deprimente.

Al final decidimos ir el penúltimo día a Riga, capital de Letonia. 4 horas ida y 4 horas de vuelta en el mismo día. Riga es otra cosa (más caro) pero por lo menos parece una ciudad y la gente es más normal. Creo que voy a dejar de viajar al norte, hace demasiado frío. Por ahora viajes programados: Krakow, Oslo, Zagreb. Por este orden.

Por cierto mi cumpleaños genial. Me han regalado una entrada para ir a ver Alicia.. :P

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