sábado, 13 de febrero de 2010


Vivir en una residencia es algo super diferente a lo que estoy acostumbrada. Aquí todo el mundo entra y sale por tu puerta todo el tiempo. Ayer lo que iba a ser tomarnos algo tranquilitos en mi piso se convirtió en un ir y venir de gente que ni siquiera conocía y que entraba porque decía que había oído ruido. Me tome unas zubers, que por cierto voy a aclarar el tema de la cerveza que ya he visto en facebook que hay algunas confusiones sobre ello. Es una cerveza, pero creo que significa bisón, y tiene este animalito dibujado. Pero no se si va a durar mucho tiempo siendo mi mejor amiga, porque me va a crecer la tripa y no quiero. Igual me vuelvo a cambiar al vino blanco pero sin té (of course). Ah, y aquí no hay limite de hora para comprar alcohol, así que cuando nos quedamos cortos solo tenemos que ir a la gasolinera que hay aquí debajo donde también te venden tabaco.. el paraiso vaya.



El caso es que ayer se pasaron por aquí dos turcos, una bulgara, tres norteamericanos, los croatas (por supuesto), la francesa, una alemana... y ya a ultima hora un chico y una chica españoles (el chico vive con un ruso gay que se pasea desnudo por la habitación.. así que me siento bastante afortunada de vivir con croatas que no hacen cosas raras). Y aún con ese mezcluzco de gente te das cuenta de lo globalizado que está todo, hay las mismas cosas en todos partes, la gente escucha la misma música que tu, viste de las mismas tiendas.. todo es lo mismo.. menos el tema del café. Los turcos y los croatas cocinan el café. Pero a parte de eso siento que no hay casi diferencias.

Hoy me he levantado a pesar de todo bastante temprano (es lo que tiene que una de las paredes de tu cuarto sea un gran ventanal sin persiana), me he puesto a limpiar la cocina que había de todo.. había hasta un trozo de pomelo reseco y pegado a la mesa. Y después me he bajado a poner lavadoras. El proceso para poder hacer la colada consiste en firmar en secretaría el día anterior cuando quieres utilizar el cuarto de lavadoras. Después en tus dos horas que tienes, bajas a secretaría (en pijama, porque aquí todo se hace en pijama), preguntas por la llave y te bajas al piso -1 donde se encuentran 4 minusculas lavadoras, y ya a tu libre albedrío con ellas.

Esta tarde vamos a ir a Ikea, yo no voy a comprar casi nada, porque mi compañera de piso Jenny-Vahn tiene de todo, pero parte de la gente que acaba de llegar no tienen de nada. Es una de las razones por las que comemos siempre en mi piso, y llevamos una semana así. Hoy le toca a Frankuscus que va a hacer tortitas (Ñami!).

3 comentarios:

  1. Jó!!Yo tambien quiero vivir en una resi con mogollón de gente:cn Miguel...los dos solos nos aburrimos:
    X cierto...no te puedes imaginar lo que te quiero!!

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  2. Pues si es lo mismo que yo a ti.. me hago una idea!

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