jueves, 11 de febrero de 2010

La tortilla de patata

Parece que empiezo a vislumbrar la normalidad, cosa que me parecía imposible hace dos días. La fiesta del lunes al final no estuvo mal, pero no vuelvo a beber vino con té jamás. Mi mejor amiga ahora es Zubr, una cerveza polaca que he encontrado en el super que está bastante bien, porque no soy muy pro fan del vodka, y lo demás es carísimo. Estoy notando como empieza a resurgir en mí esa venilla erasmus de no gastarse un duro en nada y compro todo lo más barato que veo. Volviendo a la fiesta del lunes: Estuvimos en mi piso bebiendo primero, y luego bajamos al bar de enfrente de la residencia, los cuatro croatas y yo. Me bajé sin chaqueta, por eso de que está enfrente. No lo vuelvo a hacer jamás, porque luego a la vuelta creía que no podía correr más y con el hielo, el vino y la cerveza, la ostia podría haber sido importante.. así que a partir de ahora bien abrigadita aunque sea pa tirar la basura.

Al día siguiente me encontraba fatalnie y estuve a punto de no ir al curso de polaco, pero al final me di una ducha y fui. Nos han separado en grupos como de 15 personas, y nos ha tocado las dos mejores profesoras. Nos hacen repetir todo el rato uno por uno todo lo que vamos avanzando, y la clase es súper divertida. Tenemos una francesa en clase, Helene, que se viene también con nosotros (ya que sus compañeras de habitación son turcas y dice que son un poco coñazo), que es súper graciosa, y a partir de ayer la llamamos la francuskus. También se nos ha unido un americano, que sorprendentemente tiene algo de cultura.

Ayer, había otra fiesta, esta vez en el No name club. Es un bar que hay en el centro cerca del Rynek. Así que compramos algo de beber (a mi amiga Zubr) y tuve la genial idea de hacer tortilla de patata. Lo que ha significado casi incendiar la cocina, porque una de las sartenes de las patatas se prendió fuego y después de entrar un poco en pánico, al final no pasó nada. Hacer tortilla ya me parece complicado, pero hacer tortilla para 7 es un coñazo. Al final me quedó alguna patatilla quemada, pero el resultado final es que estaban buenas y se podían comer. Después de beberme litro y medio de mi amiga Zubr, y de que se nos pasara la hora de que nos vinieran a recoger a la residencia, decidí no ir al No name club. Así que nos quedamos Nina, Denise y yo en mi cuarto hablando un largo rato. Mis dos compañeras, si que fueron (Catarika y Anna), y después de ver la cara con la que se acaban de levantar creo que se lo pasaron bastante bien.


No se si lo he comentado, pero estoy sola en la habitación porque Jenne-Vahn se ha ido por tres semanas a Croacia y luego a Francia.

Por orden de aparición: el americano (Grant), Catarika, Nina, yo, Anna y Francuskus



2 comentarios:

  1. Mi niña, qué fuerte, a mi no me has hecho nunca tortilla, te vas a Polonia y te vuelves cocinera...esta te la guardo, eh?? aunque viendo la tortilla, no sé si quiero que me hagas una...jijiji.

    Que es bromita, ya lo sabes. Ya veo que te vas adaptando. Besitos

    ResponderEliminar
  2. No estaba tan mala!! Solo tengo que perfeccionarla.. y te vas a cagar de lo rica que está. Ja!

    ResponderEliminar