Estoy de vuelta, todavía no se como.. pero he vuelto. Viajar sin ninguna previsión es 10 más emocionante porque no sabes si esa noche vas a dormir debajo de un puente o si vas a encontrar billetes para volver de alguna manera. Empezamos en la estación de autobuses de Wroclaw donde Grant no podía sacar dinero del cajero porque no se acordaba del número pin. Al final decidimos que yo pagaba en efectivo y él con tarjeta. Compramos los billetes para Viena en el mismo autobús (8 horas), una vez montados nos daba igual lo que pasara, la cuestión era salir de Wroclaw. Llegamos a Viena a las 6 de la mañana, menos mal que durante el trayecto estuvimos hablando con una chica polaca que estudia en Viena y nos estuvo recomendando a donde podíamos ir a esas horas. Así que cogimos el metro y fuimos al centro de la ciudad a un café que abre 24 horas donde estuvimos desayunando hasta que se hizo de día. Emprendimos marcha para ver la ciudad, estuvimos caminando unas 5 horas por toda la ciudad, ni siquiera paramos a comer. Estuvimos en el museo de Sisi (menudo coñazo), te dan un audioguía que es gratis, pero es un peñazo seguir los 70 y pico números.. a parte de que los 30 primeros es solo comentando las vajillas y los centros de mesa que tenían. Así que empecé a saltar números aleatoriamente, y decir que me parece que la imagen de Sisi está sobrevalorada. Cuando por fin salimos de allí fuimos a ver el Parlamento, que no puedes entrar si no es con un guía. Nos tocó en el grupo de los alemanes, así que después de lo de Sisí yo ya no podía más. La guía hablaba primero en alemán y luego en inglés. Lo que eran 5 minutos hablando en alemán después se convertían en minuto y medio en inglés, así que empecé a desconectar hasta que ya no sabía cuando estaba hablando en inglés o cuando en alemán. Tenía un cansancio sobrenatural y me estaba quedando dormida. Al final después de todo, fuimos al café Sacher a comer el famosisisimo pastel de chocolate. Estaba bueno, pero estaba mejor el otro que pedimos de manzana (5 euros el pastelito). No me dolió porque fue lo único que comimos en el resto del día.

Fuimos a parar a un centro de información turística de gente joven. Desde allí nos recomendaron unos cuantos hosteles y al final nos quedamos con uno que estaba por el centro. Decidimos dormir brevemente (1 horita) y luego ir a cenar algo y tomar unas cervezas o algo. Tarde un segundo en quedarme dormida, cuando me desperté eran las 1 de la mañana y Grant y Helene estaba rocando a lo bestia, así que apagué la luz del todo y hasta el siguiente día.

Dia 2: Me desperté a las 7 y media o así. Utilicé las sábanas de la cama para secarme después de ducharme porque no me llevé toalla y bajamos a desayunar en el propio hostal porque estaba incluido. Entre que no habíamos comido nada el día anterior y no sabíamos cuando íbamos a volver a comer, arrasamos con todo lo que había. Nos comimos como 5 panes cada uno, dos tes.. Grant ya mezclaba la Nutella con el jamón.. Helene comiendo la miel a cucharadas.. como si no hubiéramos comido nunca. Pero bueno nos sirvió porque hasta la noche no volvimos a comer nada. Fuimos a la estación de autobuses y compramos billetes para Budapest (3 horas), así que a la 1 estábamos allí. Budapest es increíble. No te cansas de ver, puedes ir por cualquier calle que todo es impresionante. Estuvimos caminando por todo el centro. La sinagoga, una catedral que no recuerdo el nombre, y la Ópera. Como no podíamos pasar verla por dentro, compramos entradas para ver Eurídice y Orpheo de Joshep Haydn (1´5 euros). Así que a las 7 estábamos allí viendo la función. 2 horas y media después no habíamos entendido nada, pero nos lo pasamos bastante bien. Fuimos a cenar por allí cerca que hay un montón de bares y pubs, nos costó bastante encontrar un sitio donde pudiéramos comer algo, pero al final encontramos uno que se llamaba Café Chagall, comimos muy refinadamente (pasta con salmón y ensalada de Camembert) por 7 euros por cabeza. Budapest es increíblemente barato. Tomamos unas cañas, unos mojitos, unos cubatas y un chupito de absenta en el bar de al lado. Así que después de eso nos fuimos a la cama directamente. Que por cierto antes de ir a la Opera encontramos un hostal por 15 euros bastante céntrico.
Dia 3: Nos levantamos como a las 9 y esta vez me sequé después de la ducha con una camiseta. Fuimos primero a la estación de tren a ver si podíamos coger billetes para esa noche ir a Praga, pero eran carísimos e íbamos a estar medio día solo en Praga, así que al final decidimos quedarnos un día más en Budapest. Fuimos a la parte Noroeste de la ciudad donde se encuentra un parque con la casa de Baños, Un castillo que es impresionante y una especie de Zoo o algo así. Helene se cagó en todos los japoneses del planeta por aparecer en sus fotos.. estaba lleno de turistas.

Después de eso fuimos a ver el Parlamento, estaba cerrado así que no pudimos entrar, pero ya solo por fuera es una pasada. Caminamos todo el camino de vuelta por la rivera del río.. en silencio casi todo el tiempo porque estábamos flipando. Llegamos hasta el puente que está justo enfrente del Castillo de Buda, la otra parte de la ciudad. Cruzamos y paramos a comer en un sitio parecido al Café Chagall. Comimos una sopa de ternera y un chuletón de cordero con confitura de patata por 9 euros. Seguimos andando hasta el Fisherman Bastion pero se nos había hecho de noche y pensamos que podíamos encontrar un hostal por esa parte de la ciudad, pero no, así que volvimos al mismo hostel del día anterior donde esta vez nos daba igual quedarnos en la habitación de 10 personas por que era más barata. Al final dormimos por 9 euros los tres solos porque nadie más se alojó en nuestra habitación. Después de dejar las cosas en la habitación (tengo la espalda rota de cargar la mochila) fuimos a tomar una cerveza por la zona de la Sinagoga de donde hay un montón de bares chulísimos que ponen música guay. No tardamos mucho en volver, porque Helene estaba muerta.

Dia 3: Está vez me sequé con el pijama por que ya no lo iba a utilizar. Cruzamos el río otra vez y estuvimos viendo el Castillo de Buda y toda esa parte de la ciudad. Desayunamos 8 mil pasteles en una cafetería. De ahí cruzamos otra vez para ir a una especie de parque que está en una colina. Las vistas increíbles. Toda la ciudad es increíble. Después seguimos caminando hasta la estación de trenes donde cogimos un tren a las 8 de la tarde. Los trenes aquí son diferentes, son con compartimentos como para 6 personas. Había un tío gigante en el nuestro que menos mal que se cambió después. Helene durmió en un lado y yo en otro y el pobre Grant en el suelo. Por decir que dormimos por que cada vez que paraba el tren venía el revisor a chequear los billetes. Al final a las 5 de la mañana estábamos en Katowice donde compramos billetes para Wroclaw. Tuvimos problemas en el tren por comprar billetes con descuento de estudiante sin tener la legitymacja (carné de estudiante polaco), y nos quería hacer pagar todo el billete otra vez. Al final lo convencimos y pagamos solo el restante. A las 8:30 estabámos en Wroclaw. Fuimos directamente a la reunión de orientación de la universidad para que nos dieran los horarios de las clases (que ya hablaré sobre esto, porque tela).
Hoy tengo que hacer la mochila otra vez porque nos vamos a Vilnius (Lituania) esta noche, esta vez somos 6. 16 horas, no se si lo voy a aguantar, pero bueno. Vuelvo el miércoles por la mañana así que buen finde.
Buen finde?
ResponderEliminarDesgraciá!!
Los pocos dientes que me quedan(ese es un tema sobre mi ortodoncia que el dia que hable contigo,ya te conteré) me están creciendo,de lo largos, que me los estás poniendo.
Que envidia!! Yo quiero conocer mundo!!
Bueno,mundo y...tambien quiero sentir,lo que es salir de la ducha y secarse con cualquier cosa que no sea una toalla.Ya sé que no te echaste una toalla...
Bueno amiguita aventurera...disfruta muxo muxo muxo de tus hazañas por aquellas tierras.
Se despide con una sonrrsa :-)))))) enorme(pero sin dientes "casí") tu gran amiga Par.móstoles jijiijiji!1
TK TK